Ampollas en los pies, como deshacerse de ese doloroso problema

Ampollas en los pies, como deshacerse de ese doloroso problema

Las ampollas en los pies son un verdadero dolor de cabeza, para los que han tendido la desagradable oportunidad de padecerlas sabrán lo incomodo que se presenta. Las ampollas son lesiones que se causan gracias al contacto continuo del pie con superficies o materiales rígidos, comúnmente cuando se utiliza calzado sin calcetines y que genere un rose regular con el mismo.

Estas lesiones se presentan como pequeñas bolsas repletas de líquido que podrían ser recubiertas por piel escamosa, estas ampollas suelen encontrarse en la parte alta del talón y en los dedos, pues son las zonas donde se presenta más contacto. El líquido encontrado en su interior tiende a ser transparente, pero cuando logra infectarse podría estar conteniendo otras sustancias como sangre o pus.

Si bien se sabe que la mayor parte de los casos se logran dar de forma leve y rápida, siempre se es aconsejable tomarlas en cuenta, para evitar que sigan causando más dolor o que se de lo que anteriormente ya habíamos nombrado con el caso de las infecciones. Satisfactoriamente existen productos de origen natural con propiedades antibióticas y cicatrizantes para ayudar la aceleración de la recuperación y así no seguir generando diversas complicaciones.

Tratamientos caseros contra las ampollas de los pies

El primer tratamiento que te traemos es el de té de caléndula, un buen baño de pies con una infusión de esta flor ayudara bastante a recuperar los tejidos destruidos por las ampollas, pero por otro lado también ofrecen protección contra las bacterias que posteriormente generan las infecciones no deseadas. Para su preparación solo necesitas litro y medio de agua y 50g de flores.

El próximo tratamiento esta hecho a base de leche y ajo, pues esta excelente combinación nos brinda múltiples beneficios gracias a sus propiedades antioxidantes y recuperadoras que estimulan la rápida recuperación del daño causado por las ampollas. La leche ayuda a aliviar el dolor mientras que el ajo actúa como antibiótico. Para su uso debes agregar unos pocos dientes de ajo en una taza con leche, hervir durante 5 minutos y utilizar la mezcla.

Para terminar te ofrecemos los beneficios de la miel, pues esta actúa como purificante y evita la producción de bacterias. Para su aplicación necesitas 75 gramos de miel de abeja, será suficiente con untar la zona lesionada con ella y dejar actuar durante 30 minutos. Finalmente lava con abundante agua y repite la acción dos veces diarias.